Las denuncias por personas no localizadas registradas por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) muestran un crecimiento importante durante la última década y alcanzaron su nivel más alto en 2025. Detrás de las cifras aparece además una característica que se mantiene durante buena parte del periodo analizado: los menores de edad representan la mayoría de los reportes y los adolescentes entre 12 y 17 años concentran una parte considerable de las víctimas registradas.
Los datos forman parte de un informe elaborado en agosto de 2026 por la Unidad de Análisis Criminal de la Oficina de Planes y Operaciones del OIJ. La información fue obtenida del sistema de Informe Policial Homologado y comprende las denuncias por personas no localizadas o desaparecidas desde 2016 hasta el 6 de agosto de 2026.
La evolución puede observarse desde los primeros años incluidos en el estudio. En 2016 se registraron 811 denuncias relacionadas con menores de edad y 861 correspondientes a mayores. Para 2017 fueron 999 reportes de menores y 1.004 de adultos. A partir de 2018, sin embargo, la relación cambió y los menores comenzaron a superar de manera constante a los mayores de edad dentro de las denuncias recibidas.
Ese año fueron contabilizadas 1.107 denuncias relacionadas con menores frente a 1.030 de adultos. En 2019 aumentaron a 1.232 las correspondientes a menores, mientras las de mayores fueron 956. La tendencia solamente experimentó una reducción durante 2020, cuando los reportes bajaron a 934 y 845, respectivamente, antes de iniciar nuevamente un periodo de crecimiento. El propio OIJ señala que, con excepción de 2016 y 2017, la mayoría de los reportes corresponde a menores de edad.
A partir de 2021 las cifras comenzaron a subir con mayor fuerza. Las denuncias relacionadas con menores pasaron de 1.316 ese año a 1.541 en 2022, posteriormente alcanzaron 2.014 en 2023 y 2.360 durante 2024. El crecimiento continuó hasta llegar a 2.626 denuncias en 2025, más de tres veces las 811 registradas al inicio de la serie, nueve años antes. En el caso de los mayores de edad también se produjo un incremento, aunque menos pronunciado: de 861 denuncias en 2016 se pasó a 1.631 en 2025.

Los adolescentes aparecen en el centro de las estadísticas
Al observar los registros por edades surge uno de los elementos más relevantes del informe. En 2016 el OIJ contabilizó 795 víctimas entre los 12 y 17 años, de las cuales 649 eran mujeres y 146 hombres. Ningún otro rango de edad alcanzó una cantidad similar durante ese año. Entre las personas de 18 a 29 años se registraron 385 víctimas y entre los 30 y 39 años fueron 371.
La cantidad de adolescentes reportados aumentó durante los años siguientes. En 2017 fueron 982 y para 2018 el registro había llegado a 1.140. Un año después, en 2019, el OIJ contabilizó 1.353 víctimas entre 12 y 17 años, de las cuales 1.012 eran mujeres. Durante 2020 la cifra descendió a 986, coincidiendo con una reducción general de los reportes observada ese año.
Después de esa disminución, los registros retomaron una tendencia ascendente. En 2021 fueron contabilizadas 1.446 víctimas adolescentes; en 2022 aumentaron a 1.615 y para 2023 alcanzaron 2.130. En este último año, 1.431 correspondieron a mujeres y 698 a hombres, además de un caso en el que no se indicó el género.
El crecimiento continuó durante 2024, cuando fueron registradas 2.413 víctimas entre 12 y 17 años. En 2025 la cifra alcanzó 2.646, el número más alto de toda la serie para ese rango de edad. De ellas, 1.589 eran mujeres, 1.052 hombres y en cinco registros no se indicó el género. Comparado con las 795 víctimas adolescentes contabilizadas en 2016, el aumento hasta 2025 fue superior al 230 %.
Más de cinco mil víctimas registradas durante 2025
El informe permite observar también la evolución del número total de víctimas. El OIJ hace una distinción entre denuncias y víctimas, debido a que una misma denuncia puede involucrar a más de una persona reportada como no localizada. Por esa razón, la cantidad de víctimas puede ser superior al número de denuncias.
En 2016 se contabilizaron 2.226 víctimas de todas las edades. Para 2017 fueron 2.697 y en 2018 llegaron a 2.957. El comportamiento se mantuvo prácticamente estable en 2019, con 2.967 víctimas, antes de descender a 2.495 durante 2020.
Desde 2021 comenzó nuevamente un crecimiento sostenido. Ese año se registraron 3.378 víctimas; en 2022 fueron 3.934 y en 2023 la cifra alcanzó 4.761. Durante 2024 aumentó nuevamente hasta 5.287 y finalmente llegó a 5.510 víctimas en 2025, el registro anual más alto contenido en la información suministrada por el OIJ.
Los registros de 2025 muestran además que el fenómeno abarca todos los grupos de edad. Además de las 2.646 víctimas entre 12 y 17 años, fueron reportados 139 niños de 0 a 11 años, 669 personas entre 18 y 29 años, 844 entre 30 y 39, 580 entre 40 y 49, 416 entre 50 y 64 y 182 personas dentro del rango utilizado por el OIJ para mayores de 65 años.

Las cifras de 2026
El último año incluido en el informe requiere una lectura diferente porque solamente contempla los registros acumulados hasta el 6 de agosto. Para esa fecha, el OIJ ya contabilizaba 3.358 víctimas de personas reportadas como no localizadas, de las cuales 1.777 eran mujeres, 1.511 hombres y en 70 casos no se indicó el género.
Los adolescentes continúan siendo el grupo más numeroso. Durante los primeros siete meses y seis días de 2026 fueron registradas 1.603 víctimas entre 12 y 17 años: 944 mujeres, 627 hombres y 32 casos sin indicación de género. También aparecen 100 menores entre 0 y 11 años, 349 personas de 18 a 29 años, 504 entre 30 y 39, 390 entre 40 y 49, 245 entre 50 y 64 y 137 dentro del rango correspondiente a personas mayores de 65 años.

La información suministrada permite conocer cuántas personas fueron reportadas como no localizadas durante el periodo estudiado, pero no establece cuántas fueron encontradas posteriormente ni cuántas permanecen actualmente sin localizar. Tampoco detalla las circunstancias que originaron cada reporte o si alguno estuvo relacionado con la comisión de un delito.
Esa diferencia resulta necesaria para interpretar correctamente las estadísticas. Los números contenidos en el documento representan personas que en algún momento fueron reportadas ante las autoridades como no localizadas y no pueden ser considerados, sin información adicional, como casos que permanecen abiertos o personas que continúan desaparecidas.
Ante ese vacío, se remitió una nueva consulta de prensa al Organismo de Investigación Judicial para determinar, del total de personas reportadas entre 2016 y el 6 de agosto de 2026, cuántas fueron posteriormente localizadas y cuántas permanecen todavía sin ser encontradas. Esa respuesta permitirá completar una dimensión que las estadísticas disponibles hasta ahora no muestran.
Para conocer los casos de personas desaparecidas y colaborar con información que pueda ayudar a localizarlas, visite www.desaparecidoscr.com, una plataforma donde podrá consultar los reportes publicados y compartirlos para ampliar su alcance. Reporte si reconoce a alguien al 800-8000-645 del OIJ.

