¿Periodista o Comunicador? diferencia histórica que hoy genera confusión
Durante gran parte de la historia, el periodismo fue un oficio ligado a la práctica social de informar. No nació como una profesión universitaria, sino como una función pública desempeñada por escritores, intelectuales, abogados, editores y figuras relacionadas con la vida política y cultural. Con el tiempo, este oficio evolucionó hacia una disciplina profesional y académica, pero en paralelo surgió una nueva área de estudio llamada comunicación social, cuya amplitud conceptual ha contribuido a que hoy exista confusión entre quién es periodista y quién es comunicador.
Del oficio a la profesionalización universitaria
En los siglos XVIII y XIX, la labor periodística se consolidó como herramienta fundamental para la formación de opinión pública y la fiscalización del poder. Sin embargo, no existían escuelas dedicadas exclusivamente a formar periodistas. Quien escribía en un periódico lo hacía desde su conocimiento empírico, formación humanista o participación en espacios políticos e intelectuales.
El cambio comienza a inicios del siglo XX, principalmente en Estados Unidos y Europa, cuando universidades crean las primeras escuelas formales de periodismo. El propósito era claro: elevar estándares de ética, técnica, verificación y responsabilidad informativa. A partir de este proceso, la figura del periodista adquiere progresivamente reconocimiento académico y profesional.
El surgimiento de la comunicación como campo académico
A mediados del siglo XX, especialmente entre las décadas de 1950 y 1970, las universidades comenzaron a desarrollar una nueva área de estudio denominada comunicación social o ciencias de la comunicación. Este campo no se limitaba al periodismo, sino que abarcaba una gama amplia de análisis y práctica relacionados con los medios y los procesos comunicativos.
Las carreras de comunicación comenzaron a formar profesionales en áreas como:
- publicidad
- relaciones públicas
- comunicación política
- comunicación institucional
- análisis de medios
- opinión pública
- marketing
- producción audiovisual
En muchos países, el periodismo pasó a ser una especialidad dentro de estas carreras. Desde ese momento, no todos los comunicadores eran periodistas, pero muchos periodistas pasaron a formarse dentro de escuelas de comunicación.
El punto de inflexión que genera confusión
La confusión actual surge cuando las universidades y los marcos laborales integran ambos conceptos. En algunos países, los planes de estudio otorgan títulos que combinan ambas denominaciones, como “Comunicación con énfasis en Periodismo”. En otros, la legislación no define con claridad quién puede ejercer el periodismo, permitiendo que tanto periodistas titulados como comunicadores o empíricos desarrollen funciones informativas.
A esto se suma la transformación del ecosistema digital: personas formadas en comunicación institucional, publicidad o marketing hoy producen contenidos informativos o seminformativos, lo que diluye aún más la frontera tradicional entre el periodismo entendido como servicio público y la comunicación orientada a fines organizacionales o comerciales.
Lo que dice la RAE sobre periodismo y comunicación
La Real Academia Española (RAE) también distingue ambos conceptos en sus definiciones oficiales.
Sobre periodismo, la RAE define:
- “Actividad profesional que consiste en recoger, tratar y difundir información a través de los medios de comunicación.”
- “Estudios o carrera de periodismo.”
Estas definiciones refuerzan la idea de que el periodismo está directamente vinculado con la función social de informar hechos de interés público, a través de medios como prensa escrita, radio, televisión o plataformas digitales.
En cuanto al término comunicador, la RAE lo define como:
- “Persona que comunica.”
- “Profesional de la comunicación.”
Es decir, el comunicador es un concepto más amplio que incluye a cualquier persona que desarrolla procesos de comunicación, ya sea en contextos informativos, institucionales, educativos, publicitarios o corporativos, entre otros.
La diferencia recogida por la RAE coincide con la evolución histórica: el periodismo está ligado a la difusión informativa, mientras que la comunicación es un campo profesional y académico más amplio.
Diferencias de fondo entre periodismo y comunicación
Aunque en la práctica ambos campos se tocan, existen diferencias conceptuales históricas:
- Periodismo
Su núcleo es informar hechos de interés público, fiscalizar al poder, investigar, verificar y contextualizar. Su razón de ser está ligada al derecho ciudadano a la información. - Comunicación profesional
Es una disciplina académica más amplia que estudia los procesos comunicativos en la sociedad y aplica herramientas en ámbitos como empresas, instituciones, marcas, campañas, cultura o política. No siempre tiene como objetivo la fiscalización pública.
En consecuencia, un comunicador puede trabajar en múltiples áreas no necesariamente vinculadas al ejercicio periodístico, mientras que el periodista, en su concepción clásica, se orienta a la producción informativa rigurosa y de carácter público.
Un debate vigente
La coexistencia de ambas formaciones, sumada al avance tecnológico y a la diversificación de los medios, produce debates sobre identidad profesional, ética, responsabilidades y marcos regulatorios. También genera tensiones en torno al valor social del periodismo como garante de transparencia y acceso a la información, frente a la comunicación institucional o corporativa, que responde a intereses organizacionales legítimos pero distintos.
Un reto para la sociedad contemporánea
Comprender la diferencia entre periodismo y comunicación no es solo un asunto académico. Impacta en la forma en que la ciudadanía identifica las fuentes de información, evalúa su credibilidad y reconoce cuándo un contenido responde al interés público o a estrategias de posicionamiento institucional o comercial.
La transformación histórica de ambos campos explica por qué hoy el término “periodista” convive con “comunicador” en un mismo espacio profesional. Sin embargo, el periodismo mantiene como eje central la misión de informar con rigor, transparencia y fiscalización democrática, mientras la comunicación profesional abarca un campo mucho más amplio de prácticas y finalidades.
